Tradicional
El de toda la vida: una vitrina, normalmente de 120 × 175 cm, en zonas de mucho paso, con un cartel impreso dentro.
- Una lámpara interior lo retroilumina de noche.
- Algunos rotan los carteles: dan movimiento y, al compartir espacio con otro anunciante, abaratan el coste.
- Suelen tener dos caras y su mantenimiento es barato.